Hay personas que dicen tener "mejores amigos", pero.. de verdad existen? Acaso nunca has sentido algo más por tu mejor amigo?
En esta historia seguiremos muy de cerca a Arianda, una chica de 15 años dispuesta a luchar por lo imposible para conseguir su sueño

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Capítulo 5

Día 24 por la mañana, son las seis y media de la mañana y me acabo de levantar, estoy demasiado dormida todavía, pero si quiero tener más dinero para la feria tengo que ayudar a mi padre.
Después de toda la mañana trabajando, acaba ya mi turno, bueno, primero tengo que ir a un recado a casa de una señora, después tendría que volver a la tienda pero mi padre me a dejado salir antes para que me valla duchando.
Voy para la casa de la señora, después de casi media hora hablando con ella, salgo de la casa, voy hacia mi calle, puedo coger dos caminos, pero prefiero irme por la feria. ¿Para qué? Pues exactamente no lo se..
Me apetece ver a Fernando, el motivo, no lo se pero quiero ir.
No está, joder, ¿ dónde se habrá metido? Los tíos nunca están donde tienen que estar. Bueno esta tarde vengo y ya está.
Al fin llego a casa, estoy agotada, creo que no voy a comer, me acostaré la siesta un rato que me duele la cabeza y si quiero salir hasta tarde esta noche necesito dormir.
Oh! Dios mio, una cama, mi ilusión en este momento. Suena mi movil, es Alicia.
   -Dime!
   - ¿Bajamos para abajo esta tarde?
   - Vale, pero, ¿ a qué hora?
   -Hemos quedado con Sara a las cuatro.
   - ¿A las cuatro? pero tía que son las tres, acabo de llegar a mi casa y necesito dormir que si no esta noche no aguanto y además me duele la cabeza.
   -No te preocupes, si no quieres no bajamos y ya esta, ahora llamo a Sara y se lo digo y que se bajen las demás, bueno que te cuelgo que estoy aquí con flor. Ah! por cierto, esta tarde viene Miguel.
   - Vale, pues luego quedamos y eso. Te veo más tarde.
Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir. Dormir.
Ya desperté, ya era hora que si por mi fuese dormiría más que un oso. Me ducho para no tener que gastar tiempo esta noche y me voy a casa de Alicia, llego y pregunto por Miguel pero no ha llegado todavía.
Justo en ese momento, suena el teléfono de Flor, es el. Hablando del rey de Roma...
Le dice que esta llegando y quedan en la iglesia, que parece que es nuestro punto de encuentro.
Mientras ellas se acaban de arreglar, voy yo a buscar a Miguel para que no tenga que esperar mucho.
Ahí está, comienzo a saludarle con la mano y el coche en el que va para, se baja, y va a saludarme, juntos subimos hasta la casa de Alicia y ya salimos.
   -¿ dónde vamos?
   - Pues si queréis vamos a los coches de choque  aver si están ya abiertos y subimos, aunque yo ya tengo unos dolores en la espalda de los coches..
   - Venga, pues vámonos.
Están cerrados, Alicia y yo decidimos dar un paseo por los alrededores para dejarles intimidad a la pareja. Mientras damos la vuelta, al pasar por delante del camión donde duerme Fernando, oímos que alguien nos chista, pero no estamos seguras así que sin pararnos demasiado seguimos andando. Damos vuelta a la manzana y cuando llegamos donde tendrían que estar supuesta mente Miguel y Flor nos encontramos el sitio vacío.
Ellos no conocen este pueblo, así que será mejor ir a buscarlos.
Vamos en su búsqueda y al pasar de nuevo delante del camión Fernando está fuera y va a tirar la basura, me mira y sonríe. No entiendo a los tíos, primero te dan golpes hasta hacerte daño y después te miran, con cara pícara y te sonríen.
Encontramos a Flor y Miguel, abren la pista, ya era hora... Pero más vale tarde que nunca.
Fernando, me guiña un ojo. ¿ y esas confianzas? pero si ni me conoce.

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